jueves, 21 de abril de 2011

La otra sintaxis


Sintaxis

Un hombre mirando fijamente sus ecuaciones dijo que el universo tuvo un comienzo.
Hubo una explosión, dijo.
Un estallido de estallidos, y el universo nació.Y se expande, dijo.
Había incluso calculado la duración de su vida: diez mil millones de revoluciones de la Tierra alrededor del Sol.
El mundo entero aclamó;hallaron que sus cálculos eran ciencia.
Ninguno pensó que al proponer que el universo comenzó,el hombre había meramente reflejado la sintaxis de su lengua madre;una sintaxis que exige comienzos, como el nacimiento, y desarrollos, como la maduración,y finales, como la muerte, en tanto declaraciones de hechos.
El universo comenzó,y está envejeciendo, el hombre nos aseguró,y morirá, como mueren todas las cosas,
como el mismo murió luego de confirmar matemáticamente la sintaxis de su lengua madre.

La otra sintaxis.

¿El universo, realmente comenzó?
¿Es verdadera la teoría del Gran Estallido?
Éstas no son preguntas, aunque suenen como si lo fueran.
¿Es la sintaxis que requiere comienzos, desarrollos y finales en tanto declaraciones de hechos, la única sintaxis que existe?
Ésa es la verdadera pregunta.
Hay otras sintaxis.
Hay una, por ejemplo, que exige que variedades de intensidad sean tomadas como hechos.
En esa sintaxis, nada comienza y nada termina;
por lo tanto, el nacimiento no es un suceso claro y definido,
sino un tipo específico de intensidad,
y asimismo la maduración, y asimismo la muerte.
Un hombre de esa sintaxis, mirando sus ecuaciones, halla
que ha calculado suficientes variedades de intensidad para decir con autoridad
que el universo nunca comenzó
y nunca terminará,
pero que ha atravesado, atraviesa, y atravesará
infinitas fluctuaciones de intensidad.
Ese hombre bien podría concluir que el universo mismo
es la carroza de la intensidad
y que uno puede abordarla
para viajar a través de cambios sin fin.
Concluirá todo ello y mucho más,
acaso sin nunca darse cuenta
de que está meramente confirmando
la sintaxis de su lengua madre.

lunes, 28 de mayo de 2007

El preámbulo del deslizador siniestro


¿Y con que fin toda esta dialectica en historia?
¿para que ir al paraiso estando muertos?
¿para que alcanzar la gloria estando vivos?
si la gloria esta muy lejos de este huerto.
Todos juntos afirman los que saben de distancias
llegaremos al final de la estructura,
escultura de cadaver y concreto
a posarnos al final de la cultura.
Hay también quien afirma que tan solo es sufrimiento,
soportable nadamas en el olvido,
el que cantaba buscando algún sediento
para echarle encima su baso vacio.
Yo no se hasta donde se reciente lo vivido
pues saberlo es simplemente estar ya muerto,
seguire siempre cantando lo prohibido
y gozando de los frutos de este huerto.

¿Y con que fin, toda esta dialectica en historia?
¿para que ir al paraiso estando muerto? ¿para que alcanzar la gloria estando vivo?
si la gloria esta muy lejos de este huerto.
El Huerto- Roberto Gonzélez.

Mal venidos al entramado de la voluntad, la congestion del habitat humano, lo transitivo del ser, la comunion de los mundos, en este contexto, soy el del pie tullido, perturbando el curso corriente de los rios, generando una magnitud inmensa de conmocion, en una frecuencia de calor y sopor.

En esta misma cresta, no sé, si hacer historia, o si comunicar lo que minimamente conozco de juridicidad, tan solo aqui el esfuerzo del caminante de la orilla siniestra de la cuadra y ya no a la dieztra.
Emilito Rocha.